La politica invisible, esa
La que hacemos todos los dias sin darnos cuenta. Cuando nos alegra un acto de gobierno o cuando renegamos porque algo esta demasiado caro. Cuando vemos que nos mienten o cuando descubrimos que algo es bueno para todos. Esa politica invisible que hace el hombre de la calle, todos los dias, desde que se levanta hasta que se acuesta. Esa politica invisible que nos va marcando sin que lo sospechemos y que cada tanto (dos años para ser exactos), nos pone frente a un monton de decisiones, algunas de ellas desconocidas, y otras no tanto, pero que marcan a fuego el futuro de todos nosotros
Esa politica que hacemos todos los dias aun sin imaginarlo, aun sin ser testigos presenciales de las sesiones del Concejo o sin importarnos siquiera si Fulano o Mengano son quienes deciden en donde, cuando o como se gasta el Presupuesto. A esa politica invisible hay que agregarle algo fundamental, como cuando uno cocina
Y aca quiero llegar: a la SAL
Si tiene demasiada, no se puede comer. Si le falta, tampoco. De la misma forma, a la politica invisible hay que ponerle, la medida justa de MEMORIA....
Asi, cuando comemos o votamos, la podemos disfrutar todos