La mona.
(fábula de Samaniego)
Subió una mona a un nogal y arrancando una nuez verde,
en la cáscara la muerde con que le supo muy mal,
arrojola el animal y se quedó sin comer.
Así suele suceder, a quien su empresa abandona,
porque halla, como la mona, al principio: qué vencer.
Cuando, ante lo aparición de dificultades, la mona se excusa por su falta de habilidad, se desprende un doble objetivo: engañar y engañarse. Primero, se consuela creyendo que la tarea es imposible, después, trata de que le crean los demás, con lo que redondea el autoengaño, y no se permite reconocer sus limitaciones ante una realidad que la supera y no sabe como resolver. Inútil recurso para ocultar su inhabilidad y falta de perseverancia, que pensarán de ella los demás animales de la selva?...